
Al cumplirse dos décadas del femicidio de Paulina Lebbos, su nombre vuelve a ocupar un lugar central en la memoria colectiva de Tucumán y del país. A 20 años de aquel crimen que conmocionó a la sociedad, su hija, Leticia Nievas, hoy de 25 años, continúa sosteniendo el reclamo de memoria, verdad y justicia.
En una entrevista íntima realizada junto a la Fundación MxM, Leticia compartió recuerdos, reflexiones y emociones atravesadas por una historia que marcó su vida desde la infancia. Con apenas cinco años cuando ocurrió el hecho, su identidad quedó profundamente ligada a una causa que trascendió lo personal para convertirse en símbolo de lucha contra la violencia de género.
Paulina Lebbos desapareció el 26 de febrero de 2006, tras salir de un boliche en San Miguel de Tucumán. Semanas después, su cuerpo fue hallado en San Miguel de Tucumán, en un caso que con el tiempo se transformó en emblema de las demandas de justicia y de los cuestionamientos al poder político e institucional.
Para Leticia, recordar a su madre no es solo un ejercicio de memoria, sino también un acto de compromiso. Su testimonio representa la persistencia de una causa que atraviesa generaciones y que interpela a la sociedad, a la Justicia y a las instituciones del Estado frente a la violencia de género.
A 20 años del femicidio, el nombre de Paulina Lebbos continúa siendo bandera de lucha. Y en la voz firme de su hija, la historia se resignifica como un llamado permanente a no olvidar y a exigir respuestas, reparación y garantías de no repetición.
Foto: Fundacion MxM