
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que los 104 partidos del Mundial 2026 se jugarán en estadios llenos. Pero a menos de dos meses del arranque del certamen, esa afirmación parece chocar contra la realidad. En Estados Unidos, uno de los países anfitriones, los hoteles comenzaron a reducir sus tarifas debido a la baja cantidad de reservas. Los ejecutivos de las cadenas explican que el altísimo valor de las entradas es uno de los factores que desalienta a los hinchas a viajar.
Los precios de las habitaciones en los días de partido ya cayeron alrededor de un tercio desde su máximo a principios de este año. Esto pasa en ciudades que serán sedes de la Copa como Atlanta, Dallas, Miami, Filadelfia y San Francisco, detalla un informe publicado por Financial Times.
Dallas es justamente uno de los lugares donde jugará la Selección argentina en la primera ronda. Allí enfrentará a Austria el 22 de junio y a Jordania cinco días después. Para esas fechas, las habitaciones dobles en los hoteles tres estrellas de Dallas se consiguen en general a partir de los US$ 200 por noche. El debut del equipo de Scaloni también será en suelo estadounidense: el 16 de junio frente a Argelia, en Kansas.
“Estoy viendo que muchos operadores empiezan a entrar en pánico y a bajar sus tarifas”, señaló Scott Yesner, fundador de Bespoke Stay, una empresa de Filadelfia dedicada al alquiler vacacional y la gestión de hoteles boutique.
En Estados Unidos (organizador del Mundial junto a Canadá y México) esperaban que la máxima cita del fútbol ayudara a revertir la caída del turismo del año pasado, cuando los ingresos por habitación disminuyeron por primera vez desde la pandemia de Covid-19.